Según la moción de EH Bildu, el alumnado con necesidades educativas de la zona rural tiene que acudir a centros especializados de Gasteiz tras finalizar el primer ciclo de la ESO, abandonando su centro educativo y su entorno
Araba. 12-03-2026 | Las Juntas Generales de Araba han aprobado una hoy una moción por la que solicitan al Departamento de Educación del Gobierno Vasco que tome las medidas oportunas para que el alumnado con necesidades educativas específicas de los pueblos de Araba pueda finalizar la ESO en su entorno.
La moción presentada por EH Bildu y Elkarrekin Araba a instancias de la AMPA del IPI Mendialdea de Kanpezu, argumenta que «el alumnado con necesidades educativas especiales se está viendo obligado a dejar, con tan solo 14 años, su centro educativo, su entorno, al profesorado y a sus compañeros y compañeras, ya que a partir de 3º de la ESO, para atender las necesidades educativas especiales, debe desplazarse a un centro de diversificación educativa, ubicado en Gasteiz». Esto implica, como no puede ser de otra manera, «el abandono de su entorno y desplazamientos importantes en diversos medios de transporte público, con el tiempo y la dificultad que esto conlleva, añadiendo otro hándicap adicional a las necesidades especiales educativas».
La procuradora de EH Bildu Ruth Ibisate, ha calificado esta situación de injusta, ya que las personas jóvenes de Mendialdea no están en igualdad de oportunidades: «El acceso a una educación inclusiva y de calidad no puede depender del lugar donde una persona vive. No puede ser que el alumnado de las zonas rurales tenga menos oportunidades que el alumnado de la capital. Y esta situación no es un caso aislado. Forma parte de un problema más amplio: la centralización progresiva de recursos en las ciudades, que deja al medio rural cada vez con menos servicios».
Ibisate ha reivindicado la igualdad para todo el alumnado de Araba, apelando al equilibrio territorial: «El equilibrio territorial también significa garantizar unos servicios públicos de calidad en el medio rural, una educación inclusiva y una igualdad real de oportunidades. Si queremos que nuestros pueblos tengan futuro, tenemos que garantizar que las familias puedan vivir en ellos, sabiendo que sus hijos tendrán los mismos derechos y oportunidades que tienen sus hijos en cualquier ciudad».